Acaba de comenzar la presentación del nuevo iPhone X en el auditorio Steve Jobs y estamos a punto de descubrir en directo cómo será el terminal que llevamos meses esperando. Todos esperamos un terminal revolucionario, algo nunca visto, disruptivo en el mercado y que cambie la forma en la que vemos a nuestro smartphone porque, como todos hemos visto en los cientos de filtraciones de estos meses, el iPhone X nos traerá mil y una características novedosas que, cómo no, nunca hemos visto, ¿verdad?

Lo que vas a leer en este artículo es tan solo mi subjetiva opinión, y es que no me puedo callar que el iPhone X que está siendo presentado en estos momentos es poco menos que un fraude, un intento de reírse en plena cara del usuario de la marca con un terminal más repetitivo que una reposición de Los Simpson. ¿Quieres saber por qué? Léete el artículo entero y sabrás los secretos del fraude pintado de rosa llamado iPhone X.

¿Por qué el iPhone X no es más que un fraude?

Diseño: tan innovador…

Aún no sabemos qué dirán cuando enseñen por primera vez al mundo el novedoso iPhone X, pero si presentan su pantalla como algo innovador, juro que echaré espuma por la boca. ¿Un diseño sin marcos? ¿A quién se le habría ocurrido que tal obra maestra podía existir? Quizás Samsung, LG, Xiaomi y otras mil marcas chinas deberían haber invertido más para descubrir esta maravilla que solo los chicos de Cupertino podían crear.

Y es que los precedentes en diseño son muy, pero que muy numerosos. Empecemos por el Xiaomi Mi Mix, con casi un año a sus espaldas, pasando por el Galaxy S8, el LG G6, otras tantas imitaciones chinas y el Essential Phone que tanto ha dado de qué hablar. ¿De dónde viene todo esto? De un terminal prácticamente desconocido como el Sharp Aquos, que data de 2014 y que a buen seguro debe de haber copiado el diseño de los pergaminos perdidos de Apple.

Potencia, ¿quién necesita más?

Podríamos pensar que todo se queda en el diseño, pero nada más lejos de la realidad. El iPhone X montará el nuevo Apple A11, un procesador que nos dará toda la potencia que necesitamos y mucha más que no usaremos en nuestra vida porque, como todos sabemos, lo más importante en un smartphone es su potencia, no vaya a ser no podamos correr una de las muchas aplicaciones que aún ni siquiera existen. Apple, no necesitamos innovaciones ni mejoras en potencia, gracias. No nos sirve el exceso de potencia de los últimos procesadores de Qualcomm y no nos sirve el de los tuyos.

De hecho, con un procesador de gama media iríamos más que servidos pero, como de costumbre, la firma californiana no ha sacado un gama media, ni piensa hacerlo –aviso, si alguien me dice que el iPhone SE era gama media, muerdo— porque, como es obvio, ni da tantos beneficios ni es tan elitista. Los iPhone se dividen en “gama alta nueva” y “gama alta antigua”. ¿Quién no va a querer un iPhone 5S si sigue siendo un gama alta para Apple?

Todo ello aderezado con un importante aumento en la cantidad de memoria RAM, algo útil de todo punto, sobre todo teniendo en cuenta el gran trabajo que hace iOS en cuanto a la multitarea. ¿Aún no te has dado cuenta de la ironía? No te preocupes, que yo te la explico. Y es que el genial sistema operativo de la manzana mordida tan solo congela las aplicaciones que tenemos en segundo plano, de forma que nos crea la ilusión de una experiencia fluida y sin lag. Claro, que con este método es rápido hasta el McLaren de Fernando Alonso, oiga.

Reconocimiento facial is the new modo retrato

El año pasado ya nos vendieron la moto, y este año van camino de hacer más de lo mismo. El Modo Retrato fue algo espectacular, impresionante y, sobre todo nuevo. ¿O no? Ahora mismo estarás gritando a tu pantalla que sí, que es lo mejor que le ha podido pasar a tu perfil de Instagram pero, ¿te acuerdas del Bokeh?. Claro, que si le cambias el nombre y facilitas la forma de hacerlo, tendras a millones de clientes aclamándote por darte aquello que nadie conocía.

Cómo no, en el día de hoy tendremos una nueva ración de este modo, solo que camuflado bajo otra característica sorprendente, un nuevo modo de desbloquear nuestro iPhone. Uno que es muy posible que en este modelo reemplace al desbloqueo por huella dactilar. Uno del que nunca hemos oído hablar en los flagships de Samsung o que nunca hemos visto incorporado en el LG V30, y es que el reconocimiento facial es el nuevo invento de los de Cupertino y, si nos lo presentan ellos, larga vida al reconocimiento facial, aunque sea más lento y tedioso.

¿Alguien da más?

Podría tirarme el día entero mencionando elementos copiados burdamente por este modelo, como el fascinante color bronce que traerá –¿Xperia Z3, eres tú?–, la carga rápida de su inmensa batería o que prescinda de botón de inicio físico, como más de la mitad de los móviles con Android desde hace años pero, ¿de qué servirá?

Este artículo solo puede tener tres resultados. O bien me has mandado al cuerno a la mitad del primer párrafo por no ser el iPhone-lover que te esperabas encontrar en una web de esta temática, o te irás a comprar el iPhone X nada más salga porque “es que míralo, es un iPhone, es mejor que tu [inserte cualquier Android de gama alta]” o bien eres la única persona con la que he conseguido mi propósito y te vas a replantear si de verdad es este nuevo terminal tan bueno, bonito y barato –¿es impresión mía o no me lo creo ni yo?– como nos lo han pintado.

En cualquier caso, de poco servirán estas líneas, y es que no podrán evitar que los millones (o el número que permita el limitado stock) de fans incondicionales de Apple se abalancen en los próximos días a por el nuevo iPhone X. Únete a ellos o pásate al lado oscuro, a los que nos doblegamos. Por cierto,

Enviado desde mi móvil con Android El iPhone X está aquí y es un fraude

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Publicado recientemente en Applesencia